Entrevista imaginaria al Prof. Jeremías Bentham

 

NGS: El Gobierno ha anunciado que utilizara el impuesto sobre las exportaciones de productos agrícolas para redistribuir el ingreso. ¿qué opinión le merece esa política?

 

JB: Los impuestos no deben tener otro objeto que su objeto directo: el de producir una renta disminuyendo el gravamen tanto cuanto sea posible. Cuando se quiere hacerlos servir como medios indirectos del estímulo o de restricción para tal o cual especie de industria, el gobierno no consigue mas que desviar el curso natural del comercio y dar la dirección menos ventajosa a los negocios.

 

NGS: No parece probable que la determinación del Gobierno vaya a cambiar. ¿Cuáles son las consecuencias que podríamos esperar?

 

JB Hay consecuencias permanentes y temporales. Si la exportación no disminuye por el impuesto, el impuesto no hará ninguna diferencia para los extranjeros; y será pagado por los residentes del país. Si la exportación disminuye, el capital que era empleado en esta rama del comercio se irá realizando para pasarse a otras ramas.  Estas consecuencias son permanentes. Las consecuencias temporales son que la disminución de la exportación ocasionará un conflicto (una pérdida) proporcional a los individuos ocupados en esa industria; los trabajadores perderán sus empleos y se verán obligados a buscar otros para los que tienen menos conocimientos y de los que sacaran menor provecho; y el dueño del establecimiento, verá que una parte de su capital empleado se convertirá en inútil y perderá beneficios en la proporción en la que disminuya la producción.

 

Referencia: Jeremías Bentham, Manual de Economía Política. 

 

Nota: J. Bentham nació en Londres, Inglaterra, el 15/02/1748 y allí también murió el 06/06/1832.

 

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