Chance, Oportunidad, Destino y Felicidad.

 

 

En este documento se analiza el significado de tres palabras:  “Chance”, “Oportunidad” y “Destino” y su relación con la “Felicidad”.

 

Chance

 

Esta palabra se usa a menudo cuando las personas se refieren a algo que ellos podrían haber hecho o sido.

 

Por ejemplo

 

·      "Cuando estuvimos en New York perdimos la chance de haber ido a conocer el museo del holocausto”

 

·      "Tuve una vez la chance de estudiar economía en Sussex, pero no lo hice porque no  sabía inglés".

 

La chance describe una situación que no se había planeado, que no se había esperado pasar, que lo toma a uno de sorpresa.

 

También denota una manera azarosa de ocurrencia de las cosas –encontrarse en la calle con alguien por casualidad- o la falta de planificación de un suceso.

 

Oportunidad

 

Esta palabra se usa en referencia a cosas que pueden darse en el futuro o podrían haberse dado.

 

Por ejemplo

 

·      “Si trabajan duro en la cursada de la materia, tienen la oportunidad de obtener altas notas”.

 

·      “Tuve la oportunidad de ganarme un auto en un sorteo”

 

La oportunidad describe una situación que se planifica, que se espera suceda como resultado del curso natural de las cosas, que no lo toma a uno de sorpresa.

 

También denota una manera segura de ocurrencia de las cosas –encontrarse en la calle con alguien por que así lo acordamos- o la proyección de un suceso –ganarse el auto porque se compro el derecho a participar del sorteo-.

 

"Chance" y "oportunidad” ¿son términos intercambiables?"

 

¿Tengo la “chance” de hacer algo o la “oportunidad” de hacer algo?

 

En situaciones dónde uno quiere hacer algo, las dos palabras son a menudo intercambiables.

 

Pero siempre debemos recordar que la “chance” refiere a algo azaroso.

 

Una oportunidad es a menudo una buena chance, pero no todas las chances son  buenas oportunidades.

 

La chance involucra un riesgo. La afirmación que tenemos la chance de hacer algo, lleva   implícita la existencia de un riesgo. Significa que  no estamos seguros de la oportunidad que se nos presenta, que confiamos en la suerte.

 

En situaciones dónde esta involucrado no  hacer algo, la cosa es distinta. Hay muchas circunstancias en dónde las dos palabras no son intercambiables pero también pocas en las que si lo son.

 

Por ejemplo:

 

·      No es lo mismo decir “dame una oportunidad” que “dame una chance”

 

·      “Seria bueno tener una chance” significa que no tener una oportunidad.

 

·      “Iguales oportunidades” equivale a decir las “mismas chances para todos”, sin tener en cuenta la raza, el sexo, la edad, el color de pelo, etc.

 

En síntesis: con las oportunidades uno puede ser audaz, con las chances  hay que ser cauteloso.

 

El costo de oportunidad

 

El costo de oportunidad refiere normalmente a situaciones en dónde uno o hace algo o hace otra cosa. De allí entonces que la mayoría de las veces sea posible hablar del costo de  la oportunidad perdida o del costo de la chance perdida, de la perdida de la chance.

 

Destino

 

Esta palabra normalmente se utiliza para justificar nuestra propia inacción: .

 

Por ejemplo: "es mi destino"

 

¿Cuándo comenzaremos a hacernos cargo de nuestras propias decisiones o de no decidir? ¿Cuándo decidiremos forjar nuestro propio destino? ¿Cuándo comenzaremos a evaluar y elegir las oportunidades y vivir nuestros sueños? ¿Cuándo decidiremos ser lo mejor que podemos ser?.

 

¿Porque no emulamos los logros de otras personas: las que han superado desigualdades asombrosas, luchado batallas aplastantes y cumplido cosas milagrosas?.

 

Lo que la mayoría de estas personas tiene en común es una obstinada aversión  a darse una excusa.

 

Le recomiendo una película “Persiguiendo la felicidad” (Pursuit the happyness) con Will Smith (El Príncipe de Bel-Air, Men in black, etc).

 

Esta basada en la historia real de Christopher Gardner, un licenciado en economía que tras una serie de sucesos desafortunados- incluyendo su divorcio- terminó viviendo en el baño de una estación de tren en San Francisco, junto con su hijo. Es la historia de un hombre que a pesar de todo lo que le pasó, logró sobreponerse a la adversidad, ingresó a una empresa de corretaje de bolsa, y a los pocos años se convirtió en socio fundador de una exitosa firma financiera,  en millonario y en un hombre feliz.

 

Para alcanzar la felicidad hay que dar un primer paso: hay que hacer la elección de estar contento. ¡El costo de oportunidad de estar triste es estar contento!

 

Dejando de estar triste, de sentir lastima por Ud., de pensar que “es su destino” Ud. podrá encarar la solución de todo aquello que a Ud. lo tiene falto de alegría: la falta de una casa, la falta de un trabajo, la falta de dinero, la falta de salud, de cualquier otra cosa que a Ud. le falte.

 

El costo de oportunidad de la rendición en esta batalla son todos su sueños y los de su familia y los de sus verdaderos amigos. ¿Vale la pena vivir sin un sueño? Entonces: ¡déje de perder el tiempo y retome el control de su vida!

 

Recuerde que Christopher Gardner, un licenciado en economía, y muchos otros lo pudieron