Las externalidades son aquellos
efectos externos asociados con la producción o el consumo que no se reflejan en
el precio de los productos y que por tanto pueden influir en la asignación de
recursos y así en el crecimiento y bienestar económico.
Los gobiernos, a pesar de la
responsabilidad que sobre ellos pesa, tienden a ignorar los efectos externos
negativos.
Esto es un error, porque el
soslayar hoy los efectos colaterales negativos de la producción sobre el
ambiente, puede limitar el crecimiento y el bienestar en el futuro.
China es actualmente el
principal comprador de la producción de soya argentina.
¿Podrá China proporcionarnos el
agua que necesitamos para asegurar el crecimiento de nuestra economía y el
mejoramiento de la calidad de vida de nuestra población?
¿Qué pasaría si el daño que ya
hemos causado a nuestro medio ambiente por falta de una política adecuada ha
llegado a un nivel de peligro tal que si no se hace inmediatamente algo para
revertirlo, esta omisión puede ocasionar una situación fuera de control o
directamente una catástrofe?
¿Por qué, a pesar de ser un
país agroproductor, no hemos advertido
lo que ha pasado en los EEUU con la producción de etanol a partir del maíz?.
El gran aumento de la siembra de
maíz en los EE.UU para producir etanol ha llevado a que allí se siembre menos soya
con afectación en el nivel de precios.
El aumento resultante en los
precios de la soya ha impulsado no solo a la deforestación del Amazonas para
que los agricultores brasileños siembren soya (ampliación de la frontera
agropecuaria) sino también la del norte argentino para que los agricultores
argentinos hagan lo mismo.
Sabido es que la selva
amazónica y la selva de yungas del noroeste argentino ayudan al proceso del ciclo
del agua en la naturaleza
Los aparentes beneficios de la
deforestación no contabilizan que se recicla menos vapor de agua, afectando
negativamente la producción de nubes y disminuyendo la cantidad de lluvia.
La deforestación es además la
responsable del aumento de la emisión del carbono que provoca el efecto
invernadero.
Nadie ha estudiado si el
aumento de la producción de soya argentina tuvo algún efecto sobre la
sequia que afecta actualmente al pais o si podría incidir en el aumento de
la frecuencia o gravedad de los incendios forestales o en otros males.
Parecería que eso no importa,
que lo verdaderamente relevante es la maravillosa perspectivas del crecimiento
interminable de la demanda China y que el grano aumente de precio.
Este es el efecto de las
externalidades asociados con el aumento de la producción de soya.
PD: Recomendación para el
gobierno: debe implementar ya acciones concretas para internalizar los efectos negativos
asociados con el aumento de la producción de soya.