Las fallas de los mercados de bienes y servicios públicos

 

En tanto el mercado es el sistema que mas se presta para efectuar las asignaciones de  recursos y productos de consumo rival y bajos costos de exclusión, la asignación por el gobierno es el mecanismo que mas facilita la distribución aquellos de consumo no rival y altos costos de exclusión.  

 

Con consumo rival y bajos costos de exclusión las empresas pueden recuperar los costos cobrando los precios a los consumidores y usuarios. Como los costos de exclusión son lo suficientemente bajos resulta factible rechazar o negar la posibilidad de acceso a los free riders.

 

Así, en ausencia de externalidades, los mercados competitivos conducen a una eficiente asignación de los recursos, bienes y servicios y en ese sentido el precio –de equilibrio- es el indicador que posibilita el aprovechamiento y la producción de las cantidades socialmente optimas de estos y aquellos.

 

Cuando el sistema de precios falla y no se produce ni el aprovechamiento de los recursos ni la producción de bienes y servicios en las cantidades socialmente óptimas, ocurre una falla o fracaso del mercado.

 

La experiencia empírica indica que los bienes y servicios públicos están condenados a sufrir las fallas del mercado.  Este fracaso puede ser parcial o total.

 

La regla del mercado es que si los que consumen o aprovechan un bien o servicio no pagan lo suficiente por él, de manera tal que se satisfaga su costo de producción y resulte un beneficio,  los proveedores se desanimaran  y dejaran de producirlo.

 

Ocurre un fracaso parcial cuando los productores producen muy poco del bien y  un fracaso total cuando los productores lo dejan de producir.

 

Por ejemplo si los usuarios del servicio de ferrocarriles suburbanos no pagan lo suficiente por el servicio de transporte, los productores del servicio se desanimaran y dejaran de prestarlo conforme a parámetros normales (fracaso parcial) o finalmente renunciaran a hacerlo (fracaso total).

 

En esa situación, la intervención del gobierno recordando que el servicio de ferrocarriles suburbanos es un servicio público y que por tanto su uso no puede ser restringido a aquella minoría de personas que puedan pagar lo suficiente por él sino que debe facilitarse su acceso a las mayorías se justifica en el marco de una política tendiente a corregir las fallas de ese mercado (¿se justifica?).

 

El fracaso de los mercados de bienes y servicios públicos ocurre debido a las características de ese tipo de bienes y servicios:

 

·  Los viajeros gratis tiene pocos incentivos para pagar o contribuir al pago (el no pago no evita que consuman)

 

·  El consumo de los viajeros gratis no evita el consumo de los que pagan.

 

·  Resulta demasiado costoso excluirlos.

 

Así entonces se advierte que los mercados privados no son eficientes en la producción de bienes y servicios públicos y que su actividad se traduce normalmente en la producción de una cantidad muy baja o ninguna del bien o servicio que demanda la sociedad.

 

Por esta razón –económica- la asignación de este tipo de bienes y servicios no tiene que ser dejada a los mercados sino que debe ser efectuada por otro mecanismo, concretamente por el gobierno.

 

El mismo razonamiento se aplica al servicio publico de educación universitaria gratuita.

 

Como en el caso anterior resulta evidente que la universidad pública gratuita proporciona  beneficios a más de una persona al mismo tiempo y que el uso de sus facilidades no se encuentra restringido a las personas que están contribuyendo a su funcionamiento mediante el pago de aranceles o matriculas.

 

Por el contrario las personas que aprovechan directamente el servicio de educación nada pagan por él a las autoridades y a nadie –salvo a algún desafortunado ministro de economía- se le ocurriría pretender que así lo hicieran.

 

Aquí también la intervención del gobierno se justifica en el marco de una política tendiente a corregir las fallas de ese mercado dado que se trata de un servicio de consumo no rival (el beneficio de uno no disminuye el beneficio de los demás) y de alto costo de exclusión.