LIMITANDO EL COMERCIO

 

 

A pesar de las ventajas de sistema de librecambio, muchas naciones imponen límites al comercio por una variedad de razones.

 

Los tipos principales de restricciones comerciales son: aranceles aduaneros (tarifas), cuotas, embargos, requisitos de autorización (licencias), normas (standards), y  subsidios.

 

En Argentina, como también, en otros países, además de las barreras a las importaciones se aplican restricciones a las exportaciones en la forma de derechos de exportación o retenciones.

 

Los aranceles - impuestos a las importaciones - suben el precio de los bienes importados al tiempo que aumentan la demanda y el precio para esos mismos bienes producidos por los proveedores domésticos. Los réditos de los aranceles son recogidos por el gobierno.

 

Las cuotas ponen un límite legal a la cantidad que puede importarse, creando escasez que a su vez causa las suba de los precios.  Una cuota beneficia a los productores domésticas de la misma manera que lo hace un arancel, pero el dinero adicional gastado  en los bienes extranjeros va a los productores extranjeros, no el gobierno.

 

Los embargos prohíben el comercio con otras naciones. Ellos obstruyen las importaciones de una nación extranjera o prohíben las exportaciones de esa nación o ambas cosas.

 

Las licencias pueden requerirse a los importadores de bienes extranjeros para así limitar las importaciones vía limitación del número de licencias emitidas. También pueden requerirse permisos de exportación para llevar a cabo embargos parciales en el comercio con naciones específicas.

 

Los standards son normas o regulaciones que establecen requisitos de seguridad para los bienes importados, frecuentemente mucho más estrictos que aquéllas que se aplican a los bienes producidos domésticamente.

 

Los subsidios son pagos hechos por los gobiernos a los productores domésticos para permitirles competir con los competidores extranjeros. Normalmente ellos se piensan para ser temporales, para permitir a los productores domésticos adquirir nueva tecnología o sobrevivir un problema de corto plazo, pero frecuentemente duran muchos años. Es difícil de desalojar los intereses especiales atrincherados. Los contribuyentes soportan los costos de pagar el subsidio.

 

Las barreras al comercio limitan el comercio mundial, disminuyen la eficacia económica, reducen la producción total y el empleo, aumentan los precios, y animan las represalias.

 

Ellas benefician a algunas compañías domésticas y a sus trabajadores a expensas de las compañías extranjeras y sus trabajadores, y de los consumidores domésticos.

 

Mientras los subsidios benefician a algunas compañías domésticas y a los trabajadores de las industrias exportadoras, los aranceles aduaneros reducen las exportaciones.

 

Los aranceles cambian recursos y producción de productores más eficaces a  productores menos eficaces.

 

Los argumentos que apoyan a las restricciones comerciales incluyen el argumento de la industria naciente y la seguridad nacional o el argumento de la industria estratégica.

 

La opinión de Alberdi