El riesgo país es un concepto muy amplio, cuyo
análisis requiere el estudio de aspectos económicos, financieros, políticos,
sociológicos y históricos. Es la posibilidad de que se produzca una perdida
financiera por circunstancias macroeconómicas, políticas o sociales, o por
desastres naturales, en un determinado país.
El riesgo país también es conocido como riesgo de
crédito (riesgo de impago) que concurre en los clientes residentes de un
determinado país por circunstancias distintas del riesgo comercial habitual.
El riesgo país comprende el riesgo de impago de la
deuda externa soberana y de la deuda externa privada cuando el riesgo de
crédito se debe a circunstancias ajenas a la situación de solvencia o liquidez
del deudor privado.
El riesgo de impago por insolvencia del deudor
privado se denomina riesgo comercial o riesgo de insolvencia del cliente.
Los diferentes riesgos englobados dentro del
concepto de riesgo país, se encuentran relacionados e incluso solapados. Un
ejemplo que podemos tener en cuenta es
que el riesgo país por carencia de divisas afecta tanto a la deuda privada como
a la soberana, y las guerras y conflictos políticos pueden dar lugar a
devaluaciones significativas que generan un aumento del riesgo de
transferencia, afectando así al pago de la deuda privada o soberana.
Otro concepto en el campo del riesgo país es
el “riesgo político”. El riesgo
político, seria el derivado de acciones o decisiones políticas concretas y es
una de las tantas clases incluidas en el concepto más general de riesgo país.
Pero varias entidades utilizan este término como sinónimo de riesgo país y en
oposición del riesgo comercial, equivalente al riesgo de insolvencia del
cliente.
El estudio del riesgo país constituye una
disciplina muy poco sistemática en su esencia y por lo tanto se trata de un
tipo de riesgo muy poco predecible.
El riesgo de la deuda cambia esporadicamente de
acuerdo las condiciones políticas y económicas mundiales y acerca de los
comportamientos de los distintos gobiernos.
La evaluación del riesgo país descansa
inevitablemente sobre juicios humanos, sobre todo al analizar el riesgo
político. A pesar de estas dificultades intrínsecas, muchos bancos y centros de
análisis han tratado de buscar la manera de evaluar el riesgo país con arreglos
a determinados modelos. De acuerdo con la clasificación del Export Import Bank,
existen cuatro categorías de modelos de riesgo país:
·
Puramente cualitativos
·
Cualitativos estructurados, con algunos datos estadísticos
·
Cualitativos estructurados con técnicas de scoring
·
Cuantitativos (econométricos y altamente estructurados)
Los métodos puramente cualitativos de valoración
del riesgo país carecen de una estructura fija y consisten por lo general en
informes en los que se tratan los diversos aspectos que contribuyen a una
evaluación del riesgo país, como la situación política y social, la estructura
y coyuntura económica y el balance y perspectivas del sector exterior. La
ventaja de este método es su flexibilidad, ya que no se tiene que ajustar a
ninguna estructura predeterminada.
Una versión intermedia entre los métodos
cualitativos y los cuantitativos son los métodos cualitativos estructurados,
que consisten en un sistema revestido de una estructura o formato estandarizado,
lo que permite efectuar comparaciones en mayor medida que el método cualitativo
puro.
Dentro de los modelos cuantitativos, que calculan
la probabilidad de default, se pueden citar los de Jeffrey Sachs y de Balkan.
Uno de los modelos cuantitativos con mayor proyección exterior es el método
econométrico utilizado por la OCDE para efectuar su clasificación de riesgo
país. Los detalles de este modelo tienen carácter confidencial.
Observando la evolución económica de los países en
los últimos años, se puede concluir que el riesgo país en el mundo ha
disminuido, aun reconociendo que a los países les queda mucho por hacer para
eliminar el riesgo. La evolución de la economía mundial ha sido por lo general
favorable, salvando episodios puntuales de crisis de pagos, que en su mayoría
fueron resueltos satisfactoriamente.
En el campo político se ha producido un progreso
mundial hacia la democracia, si bien con un sinfín de altibajos y sucesos
políticos de extrema gravedad.
Las agencias de ratting también ofrecen datos que
permiten valorar la evolución del riesgo país, en su componente de riesgo
soberano, a través de los rattings soberanos en moneda extranjera de los
distintos países.
Ningún riesgo resulta fácil de cuantificar en el
momento presente, y no esta claro que vayan a materializarse en un horizonte
temporal próximo. Por ello se puede afirmar que las perspectivas del riesgo
país en el mundo, son el general, positivas en corto y medio plazo. A mas largo
plazo, cualquier avance de tendencias en esta materia estaría abocado al
desacierto, dado el ingente numero de variables, cualitativas y cuantitativas,
que intervienen en la evaluación de los riesgos a largo plazo. El reto de los
analistas de riesgo país continuara siendo la mejora de los conocimientos y de
las herramientas analíticas utilizadas para evaluar los riesgos en cada país y
región.
Antonela Barrabino