Los recursos productivos son limitados

 

Los recursos productivos son limitados, por consiguiente, las personas, las empresas y el gobierno no pueden disponer de todos  los recursos que desean para satisfacer sus necesidades y como  resultado deben elegir que hacer, como hacerlo y para quien. Cuando se escoge hacer una cosa se deja de hacer otra.

 

INTRODUCCION

 

Los personas, las empresas y el gobierno enfrentan muchas elecciones todos los días. ¿Mirar televisión es el mejor uso del tiempo?. ¿Trabajar de vendedor/a es mejor que otro trabajo alternativo o algún otro uso del tiempo?

 

Identificar y comparar  sistemáticamente distintas alternativas permite a las personas   hacer  decisiones  racionales y evitar las consecuencias imprevistas de las elecciones que ellas y otros hacen.

 

Algunas personas creen que pueden obtener de sus familias o del gobierno todos los bienes y servicios que quieren. Esto  parece  así  porque algunos bienes proporcionados  por  sus  familias  o por el gobierno son gratis.

 

Esta  es  una visión equivocada. En todo sistema económico los recursos   tienen  usos  alternativos, no importa si las familias o los gobiernos son o no sus propietarios. Por  ejemplo, si el gobierno de una ciudad usa un  terreno  para  construir un estadio de fútbol, el otro mejor uso alternativo de ese terreno se ha perdido. Si se asignan fondos adicionales para comprar más autos  para  la policía,  habrá  menos  dinero disponible para contratar  más  maestros o mejorar sus salarios.

 

El comparar  el valor de las oportunidades perdidas -de las alternativas  que  se sacrifican al efectuar cualquier elección- permite a las personas y al gobierno sopesar esas alternativas y tomar decisiones racionales.

 

Este análisis también hace a las personas conscientes de las  consecuencias  de  sus  acciones  para ellos y otros y lleva a  elevar  su  sentido  de confianza y responsabilidad.

 

LAS NECESIDADES ECONOMICAS

 

Una de las acepciones del termino “necesidad” (del lat. necessitas, -ātis) es  “aquello a lo cual es imposible sustraerse, faltar o resistir”.

 

Esto advierte sobre la amplitud y subjetividad del concepto ya que es fácil entender que si bien para todas las personas es imposible sustraerse de respirar el oxigeno del aire muy pocas se percataran que no han podido disfrutar este curso de economía.

 

Hay distintos tipos de “necesidades”. Las  “necesidades  económicas” son deseos que  puede  satisfacerse  consumiendo  un  bien, un servicio o simplemente disfrutando del ocio.

 

Asi entonces los “bienes” son los objetos –materiales o inmateriales- que sirven para satisfacer las necesidades de las personas y los “servicios” son las prestaciones que sirven para satisfacer las necesidades de las personas.

 

Las personas hacen opciones porque normalmente no pueden tener todo lo que ellas quieren.

 

Estas  opciones que hacen las personas sobre los bienes y servicios que compran  y consumen determina cómo serán usados los recursos.

 

Un recurso (del lat. recursus) es un medio de cualquier clase que, en caso de necesidad, sirve para conseguir lo que se pretende.       

 

A la economía le interesan los  “recursos  productivos”: los recursos naturales, los  recursos  humanos,  los de capital y la habilidad empresaria disponibles para producir bienes y servicios.

 

Los recursos naturales, como la tierra, son "regalos de naturaleza": están  presentes sin intervención humana.

 

Los  recursos humanos son la cantidad y calidad de esfuerzo humano físico e intelectual -excluida la habilidad empresaria- dirigidos  a  la producción de bienes  y servicios.

 

El  capital humano se refiere a la calidad del recurso laboral -  trabajo - que puede  mejorarse  a través de inversiones en educación, entrenamiento y salud.

 

Los recursos de capital –líquido o ilíquido- son todos aquellos bienes  inmuebles, maquinarias o instalaciones de cualquier género ya existentes, que, en colaboración con otros factores, principalmente el trabajo, se destina a la producción de otros bienes y servicios.

 

La habilidad empresaria es la capacidad para organizar  los  recursos  productivos  para producir bienes y servicios.  Los  empresarios  son  las personas que  organizan  los  recursos  productivos  para producir bienes y servicios.

 

Se llaman “consumidores” a las personas cuyas necesidades se satisfacen con el uso de bienes y servicios.

 

Se  llaman  “productores” a las personas que producen un  bien  y/o  proveen  un servicio. 

 

La “escasez” es la contracara de la abundancia. Es la condición que explica porque las personas no pueden tener todos los  bienes y servicios  que quieren. Existe porque las necesidades humanas de bienes  y servicios exceden la cantidad de bienes y servicios que  pueden producirse usando los recursos disponibles.

 

LA NECESIDAD DE ELEGIR

 

Las personas hacen opciones porque normalmente no pueden tener todo lo que ellas quieren.

 

Siempre que se hace una opción, algo se deja -se pierde -, por eso hablamos de las “oportunidades perdidas” o “trade offs”.

 

Hacer una opción tiene un costo: el costo de oportunidad.

 

El costo de oportunidad de una opción es el valor de la mejor alternativa que se deja, que se pierde. El valor de la mejor alternativa que se pierde, no el de todas las distintas alternativas.

 

Las opciones que hacen las personas tienen consecuencias tanto  presentes y como futuras.

 

Esto significa que en el mundo real al hacer una opción no solo hay que  ponderar el costo de oportunidad de lo que escogemos sino también el costo de oportunidad de otra mejor alternativa que perdemos.

 

La  evaluación  de opciones y costos de la  oportunidad  es  subjetiva;  difiere según las personas y las sociedades.

 

Las  opciones  hechas  por  las personas,  empresas  o el gobierno  a menudo pasan por alto las consecuencias imprevistas que pueden compensar parcial o completamente los efectos iniciales de sus decisiones.

 

Cuando las personas o las empresas se equivocan las perdidas las soportan ellas. Cuando el gobierno se equivoca las perdidas las soporta toda la sociedad.

 

Néstor Guillermo Saruba